Zona Franca | Rebaja de salarios a personal médico y lucha geopolítica por la vacuna
Red+ Noticias | Bogotá
6 de ago de 2020 11:44

Para hablar sobre las condiciones laborales de un grupo de profesionales de la salud adscritos al Hospital San José y la lucha por la vacuna contra COVID-19 el debate en Zona Franca fue con Maribel Arrieta, Johnattan García, Adriana Robayo y María Fernanda Lara. 

En una situación tan angustiosa como la actual, impacta ver que los profesionales de la salud siguen pujando por obtener una remuneración justa por su labor. Es el caso denunciado por 39 profesionales anestesiólogos del Hospital San José, en Bogotá. 

La presidenta del Sindicato de Anestesiólogos de Bogotá, Maribel Arrieta, resalta que “esa reducción salarial es ilegal (…) hay una vulneración clara de los derechos laborales de estos anestesiólogos” ya que estos médicos están expuestos constantemente a pacientes contagiados y a pesar de ello se encuentran en condiciones laborales precarias, explicó en Zona Franca Arrieta. 

Posteriormente, fue puesta sobre la mesa la carrera por desarrollar una vacuna que contrarreste los acelerados contagios de covid-19. Toda una lucha geopolítica, vista desde la estrategia del Gobierno colombiano por el profesor de derecho y salud global Johnattan García como una situación en la que “la falta de cooperación global hace que tengamos que buscar diferentes opciones”. 

Además, la directora del Instituto de Evaluación Tecnológica en Salud, Adriana Robayo, recalcó la importancia de las alianzas internacionales por el bien de la comunidad global: “tiene que ser algo en conjunto para que salga la mejor vacuna” y explicó cómo el desarrollo de este inmunizate es un hecho que permite grandes avances en materia científica: “es un acelerador de muchas formas en la ciencia y la tecnología (…) es una cosa nunca vista antes”. 

Por último, el debate centró la atención en ¿cómo recuperar un paciente que ha estado internado en una UCI? Cuestionamiento ante el cual, la doctora María Fernanda Lara explicó que, a pesar de haber sobrevivido a una enfermedad, el haber pasado por una unidad de cuidado intensivo deja una serie de secuelas físicas y psicológicas en los pacientes: “volverse a recuperar de eso es bien duro”. 

De igual forma, destaca que dada la coyuntura actual esto también genera un impacto para las familias de los enfermos: “lo que estamos viendo ahora es un problema para que las familias estén cerca”, motivo por la cual hace un llamado para humanizar las ucis.

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