Foto
22 de dic de 2021 06:13
Telescopio James Webb listo para escrutar el universo
Red+ Internacional | AFP | París, Francia

El telescopio Hubble logró observar el universo hasta 500 millones de años después del Big Ban y se espera que su sucesor, James Webb, logre acortar la brecha hasta unos 200 millones de años, tras la explosión que hizo nacer el universo, hace 13.800 millones de años.

Al cabo de una espera de 30 años y tras superar innumerables problemas, el telescopio James Webb, el instrumento de observación más grande y potente jamás construido, será lanzado este viernes al espacio, donde escrutará los orígenes del universo y explorará exoplanetas parecidos a la Tierra.

  • El lanzamiento previsto para este martes fue aplazado para el 25 de diciembre, debido a las "malas condiciones meteorológicas", anunció la NASA.

El telescopio seguirá los pasos del mítico Hubble, con la ambición de esclarecer dos preguntas esenciales: "¿De dónde venimos?" y "¿Estamos solos en el universo?", resumió Amber Straughn, astrofísico de la NASA, en una conferencia de prensa a inicios de diciembre. 

Concebido en 1989 y bautizado 'JWST' (James Webb Space Telescope, en honor de un ex dirigente de la NASA), este telescopio fue diseñado en colaboración con la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Cala Canadiense (CSA).

Su desarrollo estuvo marcado por innumerables problemas que aplazaron su lanzamiento durante años y que cuadruplicaron los costos iniciales hasta alcanzar los USD 10.000 millones. 

El aparato fue fabricado en EE. UU., y su lanzamiento se realizará en Kourou, en la Guayana Francesa, a bordo de un cohete Ariane 5.

El espejo es de tal magnitud que tuvo que ser plegado como un origami para poder colocarlo en la nave que lo llevará al espacio y una vez llegado a su destino la operación para colocarlo será sumamente delicada ya que su parasol tiene la talla de una cancha de tenis.

Este "gigante" será situado en la órbita del Sol, a unos 1,5 km de la Tierra, superando con creces al Hubble situado a "apenas" 600 km de nuestro planeta.

De esta forma, el telescopio quedará a resguardo de cualquier perturbación, condición indispensable para su gran misión: rastrear el mundo invisible de los rayos infrarrojos, un espectro al que el Hubble no tiene acceso.

Contenidos web relacionados