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8 de sep de 2022 12:54
La NASA lanzaría su megacohete a la Luna el 23 o el 27 de septiembre
Red+ Internacional | AFP | Washington, EE. UU.

El cohete anaranjado y blanco SLS nunca ha volado y se desarrolla desde hace más de una década con el objetivo de convertirlo en el más potente del mundo.

La NASA podría intentar lanzar su nuevo megacohete a la Luna el 23 o 27 de septiembre, después de dos intentos fallidos por problemas técnicos, anunció este jueves Jim Free, un funcionario de la agencia espacial estadounidense, en rueda de prensa.      

El esperado vuelo de la misión Artemis 1, sin tripulación a bordo, probará el cohete Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS, por sus siglas en inglés) en condiciones reales y la cápsula Orion, adaptada para transportar a astronautas en el futuro.

La posible ventana de lanzamiento para el día 23 se abriría a las 6:47 a. m., mientras que el 27 lo haría a las 11:37 a. m., añadió Free, administrador asociado de la dirección de desarrollo de sistemas de exploración de la agencia.

El despegue, previsto en el centro espacial Kennedy, en Florida, se canceló en el último minuto el sábado por segunda vez en una semana, un contratiempo que aplaza el lanzamiento del programa estadounidense de regreso a la Luna, Artemis. 

A primeras horas de la mañana se detectó un problema de fuga de combustible, justo cuando se cargaban los depósitos de los cohetes. 


Infografía: AFP.

El cohete anaranjado y blanco SLS nunca ha volado y se desarrolla desde hace más de una década con el objetivo de convertirlo en el más potente del mundo.

Cincuenta años después de la última misión Apolo, Artemis 1 debería permitir verificar que la cápsula Orion, situada en la parte superior del cohete, es segura para transportar a astronautas a la Luna en el futuro. 

Para esta primera misión, Orion se aventurará hasta 64.000 kilómetros detrás de la Luna, es decir que llegará más lejos que ninguna otra nave espacial habitable hasta el momento. 

El objetivo principal es probar su escudo térmico, el más grande jamás construido. En su regreso a la atmósfera terrestre, deberá soportar una velocidad de 40.000 km/h y una temperatura equivalente a aproximadamente la mitad del calor del Sol.

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