MASACRE EN LLANO VERDE Y SEPELIO DE JÓVENES - FOTOS LUIS ROBAYO - AFP
14 de ago de 2020 23:39
Masacre de 5 jóvenes, una granada lanzada y 300 funcionarios para investigar y poner orden en Llano Verde
Red+ Noticias | Andrés Marín Martínez - @andresymarin

Como pocas veces ocurre en Colombia, las autoridades se han unido con un mismo fin: develar qué ocurrió en Llano Verde, una zona marginal del oriente de Cali donde esta semana asesinaron a cinco jóvenes y durante su sepelio fua activada una granada que mató a una persona e hirió a 15 más.

Hay un barrio joven que creció hace 4 años en medio del Distrito de Aguablanca, área urbana del oriente de Cali constituida por 4 comunas y habitada por más de 700.000 personas.

  • Desde hace más de 40 años en esa vasta zona las autoridades concentraron la población víctima del desplazamiento por el conflicto armado en el Pacífico.

En tiempos más próximos, las administraciones (local y nacional) consideraron que en Aguablanca era oportuno sembrar una ciudadela que albergara familias que pretendían una segunda oportunidad de vida en tiempos del posconflicto.

Esa ciudadela es Llano Verde, el escenario de una dolorosa cosecha reciente, abonada por la violencia. Tiene en sus linderos un cañadulzal, identidad cultural y agrícola de los vallecaucanos; el mismo que usaron para perpetrar una masacre de cinco menores de edad.

En Llano Verde habitan más de 4.000 familias, entre víctimas y reinsertados de grupos armados ilegales.

Estos hechos dieron para movilizar todo el aparato estatal. Este viernes, la Fiscalía General de la Nación, en cabeza de Francisco Barbosa, designó a tres fiscales especializados en homicidios, 25 funcionarios del CTI y la Sijin (miembros de la policía que seguramente están comisionados en la Fiscalía); y cinco expertos que reforzarán las labores de investigación por la masacre de esos menores de edad y el ataque con granada a un CAI de la Policía.

Según el ente investigador, el propio fiscal Barbosa, “hará seguimiento a cada uno de los avances en las investigaciones por los hechos que enlutan a varias familias de Cali”.

Como si eso fuera poco, el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujilllo, salió a decir que su entidad, en representación del Gobierno Nacional, hará todo lo que esté a su “alcance para capturar a los responsables del crimen en Llano Verde”.

Por tales motivos, el ministro Trujillo adoptó medidas como el envío a Cali de cinco funcionarios élite del Gaula, para apoyar la investigación. También estarán cinco investigadores élite de la Dijín, 10 hombres de inteligencia y 50 investigadores de la Policía Nacional.

  • Las Fuerzas Militares destacarán a 180 hombres en zonas aledañas “de manera permanente y toda la capacidad del batallón de inteligencia”.

Incluso, dice el Ministerio, la Policía fortalecerá las redes de cooperación ciudadana. Y mantiene una millonaria recompensa para quienes brinden información que permita esclarecer el crimen.

Al listado de medidas, pronunciamientos, anuncios y promesas al calor de la pálida muerte, las autoridades dicen que “Policía y Alcaldia están unidas”. Y como si se tratara de un programa de seguridad vial, está previsto el desarrollo de una “campaña de prevención de la violencia con apoyo del (helicóptero) halcón”.

La lista de buenos propósitos no para: ampliarán perímetros de vigilancia, la Armada apoyará con unidades fluviales en el río Cauca y los carabineros “viabilizarán la operación de un puesto en el jarillón”.

  • Una movilización integral enmarcada con la promesa de valor que se estila para este tipo de circunstancias, a pocas horas de haber sepultado a las víctimas; esta vez, en boca de la Fiscalía: “¡Tenemos dispuesta toda nuestra capacidad institucional para que se haga justicia!”; la misma justicia que regularmente se desvanece en una gigantesca franja marginal de Cali donde hace más de 4 décadas la violencia es silvestre.

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