Ingrit Valencia. Foto Luis Robayo - AFP.
19 de ago de 2021 17:40
'Llegué de Tokio y encontré orden de desalojo de mi casa...'; así 'tumbaron' a Ingrit Valencia
Red+ Noticias | Bogotá

Según la boxeadora olímpica, Ingrit Valencia, hace aproximadamente un año compró, en  condición de remate, una vivienda en Ibagué, pero al regresar de los Juegos Olímpicos de Tokio, donde representó a Colombia, se llevó una desagradable sorpresa. El supuesto dueño original de la casa emprendió un trámite que hoy está en una orden de desalojo en contra de la deportista.

El sueño de muchos colombianos es tener los recursos para comprar casa propia. Ese objetivo parece ser más difícil de lo que parece. En el caso de los deportistas de alto rendimiento, la entrega y la disciplina se convierten en las claves para lograr los recursos necesarios a fin de adquirir vivienda.

La boxeadora olímpica Ingrit Valencia, por ejemplo, ahorró desde los Juegos Olímpicos de Río 2016 para materializar su casa. Sin embargo, hoy denuncia que está a punto de perderla por cuenta de una estafa.

  • Valencia cuenta que al volver de los Juegos Olímpicos de Tokio se encontró con una orden de desalojo, pues la casa parece tener dueño; y eso que ella habría hecho el negocio por medio de un reconocimiento de remate e identificación del secuestre (persona a cargo del inmueble); la boxeadora insiste que después de verificar la existencia del secuestre negoció con él, pero esa misma persona ya no da la cara.
"Ahora que llego de Tokio me encuentro con la noticia de que tengo una carta de desalojo, que el verdadero dueño está pidiendo la casa. Yo pagué por esta casa, hice un negocio con esa persona y ahora no me quiere devolver el dinero. No me da la cara. Siempre es con evasivas (...)", denunció Valencia en redes sociales.

Quizá, para muchos, los deportistas colombianos que participan en torneos internacionales tienen resueltos sus problemas económicos. Sin embargo, lo cierto es que, la mayoría, especialmente en el boxeo, ven esa disciplina como una forma de esquivar la pobreza.

"Con todas las medallas que he obtenido durante todo el ciclo, desde Río para acá, tuve la oportunidad de ahorrar un dinero para comprar una casa. Había una casa en remate en Ibagué y me interesó", cuenta Valencia.
  • Ingrit, medallista de bronce en Río, tiene sus raíces en Cauca, una región azotada por la violencia, realidad que no fue ajena a ella. Vivió en carne propia los efectos del conflicto armado. Y aunque se ha retirado varias veces del boxeo, volvió con más fuerzas.
"Hice negocios con esa persona. Ese señor dijo que era el dueño de la casa. Fui al banco y efectivamente aparecía. Le di $ 150 millones a ese tipo, me entregó las llaves de la casa, pagó administración y luz, todo (...)", detalla la pugilista.

Valencia, con 33 años de edad, espera que su situación sea visible y conocida por el país, con el fin de recibir respuestas del sujeto que hizo negocios con ella y hoy no responde.

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