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23 de nov de 2022 07:15
Justicia británica rechaza proyecto independentista de Escocia
Red+ Internacional | AFP | Londres, Inglaterra

El Partido Nacional Escocés (SNP), liderado por Sturgeon, que gobierna esta nación británica de 5,5 millones de habitantes situada en el norte del Reino Unido, quiere organizar una votación consultiva con la pregunta "¿Debe Escocia ser un país independiente?". 

Escocia no puede legalmente convocar un nuevo referéndum sobre su independencia del Reino Unido sin el acuerdo del poder central en Londres, dictó el miércoles el Tribunal Supremo británico, complicando los planes del ejecutivo autónomo de la nacionalista Nicola Sturgeon. 

La facultad de organizar una consulta de este tipo está "reservada" al parlamento del Reino Unido y, por tanto, "el parlamento escocés no tiene la capacidad de legislar sobre un referéndum de independencia", afirmó el presidente de la más alta jurisdicción del país, Robert Reed, al leer una sentencia alcanzada por unanimidad en solo seis semanas.

La primera ministra Sturgeon se declaró inmediatamente "decepcionada" por una decisión que en su opinión "no hace la ley, solo la interpreta".

"Una ley que no permite a Escocia elegir su propio futuro sin el consentimiento de Westminster pone de manifiesto que cualquier noción de que el Reino Unido es una asociación voluntaria es un mito y refuerza la necesidad" de un referéndum de autodeterminación, tuiteó.

El Partido Nacional Escocés (SNP), liderado por Sturgeon, que gobierna esta nación británica de 5,5 millones de habitantes situada en el norte del Reino Unido, quiere organizar una votación consultiva con la pregunta "¿Debe Escocia ser un país independiente?". 

Incluso fijó ya la fecha: el 19 de octubre de 2023. 


 

Pero asegura desear "un referéndum legal", para evitar un conflicto como el vivido en España en 2017 debido a la consulta realizada en Cataluña pese a la prohibición de la justicia española.

El ejecutivo central de Londres se niega en rotundo, argumentando que Escocia ya organizó un referéndum de autodeterminación en 2014, por lo que el SNP buscaba cubrirse con un marco legal propio, aprobado a tal efecto por la cámara regional escocesa.

Y anticipándose a una ardua batalla legal, la Lord Advocate Dorothy Bain, representante jurídica del ejecutivo escocés, pidió hace seis semanas al Tribunal Supremo que se pronunciase sobre la legalidad de este proyecto.

En el referéndum de 2014, organizado con el acuerdo del gobierno conservador británico de David Cameron, 55 % de escoceses votó a favor de permanecer en el Reino Unido.

El principal argumento contra la secesión fue que esta dejaría a Escocia fuera de la Unión Europea. 

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