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16 de sep de 2020 12:11
Indígenas del pacífico colombiano entregaran su versión ante la Comisión de la Verdad
Red+ Noticias | Anadolu | Bogotá

Representantes de nueve comunidades del litoral pacífico, una de las regiones más afectadas por el conflicto armado, hablan sobre los efectos de la guerra en sus comunidades.

Este miércoles representantes de nueve pueblos indígenas del Pacífico colombiano contarán su versión sobre lo ocurrido en el conflicto armado en Colombia, una guerra que en cincuenta años dejó más de 66 mil víctimas indígenas en dicha región, según las cifras de la Unidad de Víctimas.

En el evento ‘La Verdad Indígena en el Pacífico’, adelantada virtualmente debido a la pandemia del coronavirus (COVID-19), serán escuchados los relatos de varios representantes de los pueblos wounaan, eperara siapidara, embera dóbida, embera katío, embera chamí, embera eyábida, nasa, guna dule e inga.

Según la Comisión, el encuentro también busca reconocer la relación intrínseca de los pueblos originarios con el territorio y los impactos causados por el conflicto armado a la “armonía y el equilibrio de los Pueblos Indígenas con sus territorios; visibilizar las estrategias de resistencia en defensa de sus territorios y que la sociedad colombiana reconozca, en perspectiva de no repetición, que el impedimento al libre goce de los derechos de los Pueblos sobre sus territorios pone en riesgo su existencia física y cultural”.

En palabras de Alejandra Llano, vocera de la Dirección de Pueblos Étnicos de la Comisión de la Verdad, este acto es muy importante porque recoge "las experiencias de los pueblos de una de las zonas más afectadas por el conflicto armado, del litoral pacífico, que comprende los departamentos de Cauca, Chocó, Nariño y Valle”.

Llano además explicó que la Comisión de la Verdad está organizando un proceso de reconocimiento a todos los pueblos indígenas del país por las afectaciones vividas en el conflicto armado, proceso “que tiene como propósito contarle a la sociedad algunos relatos que han contado las comunidades en relación a su afectación, a sus procesos de impacto, pero también a sus resistencias y trabajo colectivo”. 

Pero los actos de reconocimiento también son muy importantes para los mismos pueblos porque pueden contar sus relatos, manifestar lo que piensan y entregar un aporte para la paz del país. “Creo que esto es un proceso de transición a muy largo aliento, pero también un ‘poco a poco’ de cómo en este país estamos transformando las miradas y reconociendo lo sucedido en el conflicto”, añadió la vocera de la Comisión.

Al mismo tiempo, resaltó que la importancia de estos actos ante dicha instancia radica en que “es la primera vez que los pueblos indígenas están incluidos en un relato oficial y en una Comisión de la Verdad” tras el fin de un conflicto en el mundo.

“Es la primera vez que hay una Comisión de la Verdad en Colombia, la primera vez que va a contarse en un informe sobre lo ocurrido en los 50 años de conflicto en Colombia (…) entonces es muy importante cuando se hace el reconocimiento desde la sociedad civil, pero esto en particular es una instancia legítima para el país para narrar y esclarecer la verdad”. Alejandra Llano, vocera de la Dirección de Pueblos Étnicos de la Comisión de la Verdad

Luis Evelis Andrade Casamá, vocero de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), recalcó que ningún pueblo indígena del Pacífico se libró de los embates de la guerra, pero precisó que especialmente los awá, que también tiene presencia en dicha región, y los embera, han sufrido el asesinato y desaparición de muchos de sus líderes, de los que aún se desconoce su paradero.

“Los Awá también han sufrido las masacres; recuérdese la del 2008 por parte de las Farc. Han sido asesinados en los últimos años por paramilitares sobre todo en el territorio de Nariño. El pueblo Embera igualmente ha sufrido el confinamiento y desplazamiento forzoso hacia fuera y dentro de los mismos territorios”. Luis Evelis Andrade Casamá, vocero de la ONIC 

Pero adicionalmente, menciona los casos del pueblo Nasa que “ha compartido esta trágica historia de asesinatos”, y recuerda la masacre del alto Naya de 2001 (una región limítrofe entre los departamentos de Cauca y Valle del Cauca) tras la incursión de entre 220 y 400 paramilitares, en la que murieron unas 100 personas, según los campesinos, 40 según la Fiscalía.

“En este conversatorio los pueblos indígenas van a relatar muchas cosas que antes no se atrevían a decir, pero también van a exigir de quienes cometieron delitos de lesa humanidad y graves violaciones de derechos humanos, que digan la verdad, quiénes autorizaron los crímenes, quiénes ordenaron el desplazamiento y qué intereses representaban y defendían ellos con sus actuaciones”, aseguró.

Finalmente, el vocero de la ONIC afirmó que “un acto como este sirve para que la verdad ayude a armonizar y sanar y abra las posibilidades de perdón para que así se pueda construir la paz, pero una verdad que conlleve a que se tomen medidas para que se repare a las víctimas pero al mismo tiempo, haya garantías de no repetición”.

En total son cinco eventos preparatorios territoriales que son preámbulo de un gran acto nacional que tendrá lugar el próximo 8 de octubre, donde se tendrán las voces de los pueblos indígenas a nivel nacional y el reconocimiento por parte de responsables de las afectaciones cometidas en el marco del conflicto.

Pero adicionalmente, para dicha ocasión se espera tener la voz y el reconocimiento de ex victimarios de estas comunidades, como las desmovilizadas Farc, antiguos paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) o miembros de la Fuerza Pública.

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