#GiroDeItalia | ¡Del amarillo del Tour al rosa del Giro… con ustedes Egan Bernal!
Red+ Internacional | Milán, Italia
30 de may de 2021 10:16

Egan siempre soñó con correr el Giro y emular a uno de sus grandes ídolos, Marco 'el pirata' Pantani, aunque la mala fortuna se lo impedía. Este domingo en Milán cerró con broche de oro otro capítulo de su gran carrera deportiva.

La montaña ha sido su eterna aliada, y el Giro de Italia lo vistió de rosa por primera vez y para siempre. Egan Bernal, aquel joven que prometía hace dos años ganando el Tour de Francia, y lo hizo, y a comienzo de temporada hacer algo importante en el Giro, comprobó que los momentos son exactos.

  • Egan logra el segundo Giro para Colombia después de que lo hiciera Nairo Quintana en 2014, cuando él ni siquiera aparecía en el radar internacional.

Nació sin querer en Bogotá hace 24 años (13 de enero de 1997). Con dotes de adivino, el médico de confianza de los Bernal Gómez sugirió su inusual nombre, Egan, que creía que en griego era sinónimo de campeón.

Se hizo en Zipaquirá, una localidad de 126.000 habitantes ubicada a 42 kilómetros de la capital colombiana y a 9.403 de la conquistada Milán.

Es el hijo mayor de una familia humilde sostenida con las labores de guardia de seguridad de su padre y de cultivadora de flores de su madre.

A los ocho años doblegó la voluntad de su papá, un ciclista frustrado que se oponía a que su primogénito domara caballos de acero. Su leyenda para el deporte de élite nació sobre una bicicleta de ciclomontañismo, su primer paso para graduarse como amo de la montaña.

En Zipaquirá aprendió a sortear las trampas de la naturaleza, lejos de las cumbres de Los Andes, donde se forman la mayoría de los ciclistas colombianos.

  • Aquí probó caminos escarpados y sinuosos que comenzó a recorrer todas las mañanas -algunas de neblina- bajo la guía de Fabio Rodríguez, exgregario de lujo en dos Vueltas a España a principios de los noventa.

Talento desbordado

El expedalista lo entrenó hasta los 16 años de edad, cuando el mánager Pablo Mazuera le dio una proyección internacional como ciclomontañista que, a la vez, le abrió las puertas al ciclismo de ruta.

  • Gianni Savio, del equipo Androni Giocattoli-Sidermec, lo puso a pelear en una competencia júnior en Italia. La arrasó y el experimentado dirigente le ofreció un contrato de cuatro años, del cual solo había cumplido la mitad cuando el poderoso Team Sky (hoy Ineos) lo reclutó en 2017.

El tímido y menudo Bernal debutó hace tres temporadas en el ciclismo de ruta, su sueño de niño, y desde entonces se tomó al pelotón por asalto.

  • En 2017 se coronó campeón del Tour del Porvenir, un año más tarde el Tour de California y a mediados de junio se consagró en la Vuelta a Suiza.

Ya agobiados por la pandemia causada por la covid-19, quiso repetir el título que lo catapultó al olímpico de los dioses, pero un problema de espalda, aunque lo evitó al máximo lo hizo bajarse de la bicicleta en la etapa 17. Una salida de segunda para un pedalista de primera.

  • Aunque ese año no pasó en blanco, pues antes logró llevarse el título de La Route d'Occitanie un mes antes de su fallido intento en la Grande Bouclé.

Sorprendió al mundo ciclístico cuando anunció que no iría el Tour, y que en su reemplazo probaría suerte en el Giro, una carrera con la que siempre soñó, pero por una u otra razón le era esquiva, hasta hoy.

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