Foto
17 de abr de 2021 08:32
¡Adiós al príncipe Felipe! La reina Isabel II despidió a su esposo en una sobria ceremonia
Red+ Noticias | AFP | Londres, Reino Unido

La reina Isabel II dio el último adiós este sábado al hombre con quien estuvo casada 73 años, su 'fuerza y apoyo', el príncipe Felipe, en un sobrio funeral de cariz militar con mascarillas y pocos invitados debido a la pandemia.

Las exequias de la realeza británica suelen ser de gran envergadura, planificadas durante años y concurridas por monarcas y mandatarios de todo el mundo. 

Pero las restricciones impuestas por el SARS-CoV-2 obligaron a modificar los planes para el entierro de Felipe -quien falleció el 9 de abril, dos meses antes de cumplir 100 años de edad-

La ceremonia contó con 30 invitados, el uso obligatorio de las mascarillas y el debido distanciamiento social.

  • El acto comenzó con un minuto de silencio antes del oficio religioso en San Jorge, la capilla gótica del siglo XV situada en el casi milenario castillo de Windsor, unos 50 km al oeste de Londres.

Luciendo sus medallas militares sobre trajes civiles, los cuatro hijos y varios de los nietos de la pareja real acompañaron a pie hasta allí al Land Rover verde, especialmente diseñado por Felipe para llevar su féretro, durante un breve cortejo fúnebre por los jardines del castillo.

  • La reina les siguió en un Bentley oficial con una dama de compañía.

Sin embargo, la monarca, que el próximo miércoles cumple 95 años de edad, prefirió sentarse sola en la capilla para despedir a su esposo, el hombre con quien se casó siendo aún princesa en 1947 y cuya muerte la deja sola en el ocaso de su reinado.

Un coro de cuatro cantantes distanciados en la enorme nave entonaron temas elegidos por el propio duque de Edimburgo, incluidos dos que él mismo encargó a los compositores británicos Benjamin Britten en 1961 y William Lovelady en 1996.

Y el decano de Windsor, David Conner, recordó la "vida de servicio" de Felipe.

Luego del funeral, presidido por el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, líder espiritual de los anglicanos, el duque fue descendido en privado a la cripta real de la capilla San Jorge para ser inhumado. 

Guillermo y Enrique

El príncipe consorte fue una presencia constante junto a Isabel II desde que, con solo 25 años, fue coronada en 1952, cuando el Reino Unido avanzaba en su reconstrucción tras la Segunda Guerra Mundial y su imperio empezaba a desmoronarse.

La monarca publicó el sábado una conmovedora fotografía personal en la que los dos aparecían relajados y sonrientes en 2003 en el Parque Nacional de Cairngorms, en Escocia.  

  • Y en las redes sociales de la familia real fueron difundidas imágenes de momentos clave del matrimonio. 

Numerosos expertos reales aseguran que era Felipe quien manejaba con mano de hierro una familia marcada por las crisis, ayudando a la reina a capear los escándalos.

Esta fue la primera aparición pública de Enrique, con 36 años de edad, con la realeza desde que él y su esposa Meghan, que no viajó al Reino Unido por estar embarazada, abandonaron sus funciones reales y se fueron a vivir a California.

Enrique no caminó tras el féretro junto a su hermano, con 38 años de edad. Entre ellos estuvo su primo Peter Phillips, lo que alimentó las especulaciones sobre una persistente disputa.

  • Sin embargo, los dos salieron charlando al término de la ceremonia, acompañados por la esposa de Guillermo, Catalina, en una posible señal de reconciliación.

"El país lo echará de menos"

Debido al coronavirus se pidió a los británicos que no se desplazasen hasta Windsor. Aún así algunos decidieron hacer el viajes mientras la mayoría del país seguía el acto por televisión.

"Se supone que la gente no debe venir, pero este es un gran evento, único en una generación, el duque era especial", dijo Mark, con 57 años de edad, uno de las decenas de agentes de seguridad desplegados en las calles de Windsor. 

En las inmediaciones del castillo guardaron también silencio los curiosos como Kaya Mar, pintor con 65 años de edad, que llegó en el primer tren desde Londres con un gran retrato de Felipe bajo el brazo.

"Era muy importante para mí estar hoy aquí", aseguró, considerando que "era un buen hombre" y "el país lo echará de menos".

Cubierto con su espada, su gorra naval y su estandarte personal, el féretro del duque había sido trasladado esta mañana por portadores del Primer Batallón de Granaderos -de los que Felipe fue coronel durante 42 años- desde la capilla privada de la familia real a otro salón del castillo.

Preparándose para la procesión, los guardias reales con sus altos gorros negros de pelo de oso y decenas de representantes de otros cuerpos militares estuvieron, perfectamente alineados, sobre el impecable césped del patio central del castillo mientras tocaban las fanfarrias.

  • Bajo un brillante sol, llegó al lugar el carruaje personal del duque, tirado por sus dos ponies y llevando la gorra y los guantes del difunto.

En las escalinatas que conducen a la capilla estuvieron los representantes de la caballería, vestidos de gala, con sus torsos metálicos y cascos de largos penachos.

Los portadores entraron a continuación el féretro, para la ceremonia final.

Vea el funeral del duque de Edimburgo aquí

Contenidos web relacionados