Foto
4 de ago de 2022 06:08
Preocupante situación vive Líbano dos años después de la explosión en el puerto de Beirut
Red+ Internacional | AFP | Beirut, Líbano 

La megaexplosión de 2020 en el puerto de Beirut fue un momento de pesadilla en la caótica historia de Líbano, un país inmerso en la peor crisis económica de su historia, marcada por apagones, inflación descontrolada y un desánimo generalizado.

Líbano conmemora este jueves el segundo aniversario de la masiva explosión que arrasó Beirut con manifestaciones de familiares de las víctimas que siguen exigiendo verdad y justicia.

El estallido en el puerto provocado por nitrato de amonio mal almacenado dejó más de 200 muertos, miles de heridos y destruyó grandes zonas de la capital.

Pero la investigación sobre las causas de la explosión sigue estancada en medio de la interferencia política, y ninguna autoridad estatal ha sido responsabilizada por la tragedia del 4 de agosto de 2020.

La semana pasada se derrumbaron varios silos de granos seriamente dañados, que servían como tristes símbolos del desastre, y otros más están en peligro de caer, advirtieron los expertos.

La megaexplosión fue un momento de pesadilla en la caótica historia de Líbano, un país inmerso en la peor crisis económica de su historia, marcada por apagones, inflación descontrolada y un desánimo generalizado.

Los manifestantes partirán en tres marchas separadas que se encontrarán este jueves en el puerto, donde persiste el olor a humo desde los silos, donde granos en fermentación arden en el calor abrasador del verano.

La explosión provocó el tipo de devastación que suelen causar las guerras y los desastres naturales. 

Agravó también la situación de una población ya afectada por la crisis y aceleró el éxodo masivo que recuerda las salidas durante la guerra civil de 1975-1990.

La clase dirigente del Líbano, acusada de corrupción y negligencia, se aferra al poder incluso en momentos que la población enfrenta carencias de combustible, medicamentos y agua potable. Los apagones duran hasta 23 horas por día, las calles permanecen a oscuras por la noche y los semáforos no funcionan.

Amnistía Internacional, Human Rights Watch y otras organizaciones insistieron en un llamado a la ONU para que envíe una misión de verificación. Declararon conjuntamente que "ahora más que nunca resulta claro que la investigación interna no podrá hacer justicia".

Contenidos web relacionados