490X320 Adalberto Zuluaga Ramírez, periodista y locutor caldense - Foto archivo particular
1 de mar de 2021 21:04
Adalberto Zuluaga Ramírez | Se apaga la voz de otro grande de la comunicación
Red+ Noticias | Manizales, Caldas - Por Duván Marín Martínez para El Andino

Adalberto Zuluaga Ramírez hizo de la comunicación radial su pasión y de la docencia una vocación; después, de la televisión, un sueño hecho realidad con su programa Enfoques. Así fueron los últimos 25 años de este batallador del micrófono.

Cuando ingresó a Caracol Radio como locutor de noticias vimos en él al hombre que nos daría la mano, no solamente en la lectura de los informativos, sino en el asesor del departamento de ventas y de proyectos de la empresa con sus diferentes estaciones de AM y FM. No nos equivocamos. En poco tiempo sus ideas afloraron y hasta empresario de algunos eventos de la Feria de Manizales fueron aliados de la programación que ofrecíamos al aire, gracias a las genialidades suyas.

  • Después, Adalberto se convirtió paralelamente en una especie de asistente de los ejecutivos, en la voz comercial y en el redactor de los textos para que todo negocio en torno a la publicidad fuera mejor cada día a favor de los que vivían del salario y de la comisión mensual. Fue factor decisivo en el cierre de muchas operaciones.

Se propuso hacer un Festival del aire y lo consiguió con el respaldo de la empresa que desde Bogotá trajo el famoso Caracol del Aire, un helicóptero para ese tipo de acontecimientos. Propuso hacer el Festival de tractomulas y las trajo de varias regiones a desfilar en Manizales. Intentó un desfile de globos o una escalada en alturas y no pudo por las trabas en las pólizas de seguros. Y así por el estilo otras que no alcanzó a ejecutar.

Muchos, como Luis Fernando Franco Hoyos en Aladino, Salas de Juego, lo escucharon y hasta los últimos días lo acataron. El gobernador Guido Echeverri estuvo atento a sus recomendaciones, hasta partidistas. Actuaba como una especie de confidente; por esas circunstancias le dieron la mano en los momentos más difíciles.

Adalberto no tenía horario fijo para hacer favores y cumplía cabalmente como profesor y empleado de Caracol Radio. Supo combinar las dos tareas y aprovechó las radiodifusoras para complementar la práctica a sus estudiantes, muchos de los cuales en cualquier parte del mundo agradecen las orientaciones. Por algo era de los que mejor calificación recibía al término de cada semestre por parte de los futuros profesionales. Y eso que lo hizo desde su empirismo.

La experiencia acumulada por él fue suficiente. Utilizaba el repertorio adecuado para dominar el aula a su antojo. Los jóvenes lo acataban porque exponía el método preciso, con tal de dejarles la enseñanza pretendida. No escondía nada de los conocimientos adquiridos. Sin egoísmo compartía para dejar la huella en cada uno. Para él, el hecho no era calificar cuantitativamente, sino cualitativamente; prefería que el estudiante aprendiera a modular y a improvisar, más que las teorías filosóficas, por ejemplo.

Por tantos detalles en la Universidad de Manizales se ganó el aprecio de tantos amigos que tuvo en el camino de la docencia, profesores y directivos, incluidos.

  • Como periodista, cuando compartió ese derecho en medio de la locución, también lo hizo a la altura. Le encantaba participar de las entrevistas y lo hizo con calidad interpretativa porque tenía el conocimiento, vivía la actualidad y sentía que estaba en igualdad de condiciones para preguntar con responsabilidad.

Fue un consejero leal, parecido a otros que me he encontrado en mis cincuenta años en prensa, radio y televisión. Sincero, frentero y decente para expresar los desacuerdos. Nunca hizo alarde de la sabiduría que le acompañaba para proponer. 

Excelente contertulio. Con 'Bertico' podíamos hablar de economía, política, academia y administración. Eso sí, nada de fútbol. No quiso entenderlo; igual, decía que admiraba a los que lo vivían y comentaban con tanta intensidad en una cabina.

En la imagen, de izquierda a derecha: Adalberto Zuluaga Ramírez
(q. e. p. d.), Jhon Freddy Franco Giraldo, Mariela Márquez, Reynel Llano
y Duván Marín Martínez, director del informativo Cómo amaneció Manizales
de Radio Reloj en Caracol Radio. Foto archivo particular.

Vivió en silencio la muerte de sus padres. Con el padre Rubén Darío García hablaba mucho del paso a la eternidad. Los hermanos, dos hombres y dos mujeres, siempre unidos. Sus hijos profesionales; arquitecto, ingenieros y sicóloga. El menor, Junior, le heredó la música y la docencia. Mientras que la monita Beatriz Restrepo fue su fiel compañera hasta las postrimerías.

Su voz retumbaba y ahora más en el recuerdo. Era entonada, potente, melodiosa y contagiosa. Baritono o tenor, nunca entendí la diferencia que explicaba con pasión. Le gustaba cantar con la fuerza de sus pliegues, especialmente en los templos, acompañado al piano por su amigo Lucho.

Adita grabó sus canciones sin comercializarlas al disco. Prefería amenizar reuniones con amigos y en los pasillos o el baño hacer gala de esa calidad armoniosa. Calentaba la garganta con mucha propiedad, por eso mantenía el ritmo en las noticias. ¡Era el mejor! 

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